martes, 14 de junio de 2016

A los seis meses de una partida


Este es el río Girón, pasa a corta distancia del centro poblado y ha sido testigo de muchas vidas y momentos desde hace no sé qué tiempos. El agua no es la misma pero más o menos sí el lecho. Como todos los de esta vertiente lleva sus aguas al mar, ingresando por las costas orenses en el Puerto Bolívar y de allí no se sabe de qué modo vuela en la atmósfera para circular por las alturas y caer en quién sabe qué lugares.
 
 
El agua evoluciona, se procesa, cambia, pero aunque parezca un sin sentido, es la misma, sin embargo lleva en sus ignotas entrañas el germen de la vida y de la muerte.
 
 
Se lleva cuántas cosas, cuántos recuerdos, cuánta vida, pero los devuelve en algún momento menos pensado y en lugares diferentes, con espíritu y todo.
 
 
Me quedo pensando en lo efímero del proceso, en lo rápido que ocurre, en lo perfecto. Y quedo tranquilo de espíritu y ánimo, porque comprendo y acepto. Un día, cualquier día nos tocará ser parte de ese proceso, comenzando aquí, si, justamente aquí, rápido, ahora sí, como parte del viaje, de ese viaje misterioso por el caos, sin retorno. 
 
Freelance
César Pinos Espinoza.
 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario